Mientras el juez Julian Ercolini define si se hace cargo de la causa Hotesur, en la Sala I de la Camara de Casación, que cambió su composición en febrero, se dirime un conflicto sobre la competencia para definir si la causa se queda en Capital o va al Sur, como quieren varios de los acusados. Según pudo saber este sitio, Figueroa es la única que aún no definió su voto.
No es la primera vez que ocurre algo similar con Figueroa. A lo largo del año pasado, tuvo varios enfrentamientos con sus colegas por su alineamiento con Carlos Nannini y el gobierno de Cristina Kirchner.
A todo esto, la Sala I tiene en su haber infinidad de casos, muchos de ellos por hechos de corrupción.
Pese a los innumerables cambios, no se mueven los expedientes y todos están paralizados. El Tribunal hasta hace poco estuvo compuesto por su presidenta Ana María Figueroa y los conjueces Norberto Frontini y Roberto Boico. Pero estos dos últimos cesaron en sus cargos porque la Corte Suprema declaró inconstitucional la ley que los designó. Ahora el Tribunal está compuesto por Figueroa y los jueces Mariano Borinsky y Gustavo Hornos.
La Sala arrastra varios casos sin resolver: ademas del caso Hotesur, la condena contra el ex presidente Carlos Menem y otros por el tráfico de armas a Croacia y Ecuador; y el asesinato del barra brava Gonzalo Acro por el cual están condenados pero libres los hermanos William y Alan Schlenker.
En las últimas semanas hubo discusiones entre los jueces porque los dos nuevos integrantes quieren resolver cuanto antes esos expedientes, pero Figueroa no toma la decisión de fijar las audiencias, el paso previo a la definición de los casos.
fuente expedientepolitico