
La íntima relación que Sevilla tiene con el flamenco no es una novedad. En sus calles han nacido grandes artistas que han llevado este género musical a lo más alto, dándolo a
conocer por todo el mundo. Sin embargo, no siempre fue un tipo de música reconocida por el público ya que nació sobre el siglo XVIII y no fue hasta el XIX cuando llegaría a su plenitud gracias a los cafés cantantes que se abrían paso en la ciudad. La empresa Engranajes Culturales, en el marco de las actividades complementarias a la XXI Bienal de Flamenco de Sevilla, ofrece un recorrido guiado por la historia de estos establecimientos y, así, por el legado y las raíces del flamenco en la capital hispalense. Silverio Franconetti – ABC Los cafés cantantes se dieron a conocer en el siglo XIX y obtuvieron gran fama hasta el primer tercio del siglo XX. Se trataban de locales nocturnos donde los espectadores podían beber copas a la vez que disfrutaban de espectáculos musicales, por lo que catalizaron una revolución en el mundo del flamenco, haciéndolo pasar de un ámbito privado a otro público. Gracias a estos espacios surgió la figura del cantaor profesional y sirvió de crisol donde se configuró el arte flamenco. En ellos, todos los que no pertenecían al pueblo gitano, aprendían este tipo de cante, mientras que los gitanos reinterpretaban a su estilo los cantes folclóricos andaluces, ampliando su repertorio. Asimismo, el gusto del público contribuyó a configurar el género flamenco, unificando su técnica y su temática. Amplio recorrido En esta visita, que se celebra todos los viernes de septiembre, se descubren los cafés cantante más populares de la ciudad, visitando el interior de alguno de ellos y revelando los secretos de muchos de los lugares vinculados a las personalidades que dieron fama internacional a este tipo de locales y, así, al propio flamenco. En este sentido, el recorrido da a conocer a la figura de Silverio Franconetti, cantaor de extenso repertorio y grandes dotes artísticas que abrió en Sevilla el p rimer café cantante flamenco. Asimismo, la ruta irá acompañada de música con algunas grabaciones originales de la época, conociendo a personajes como La Niña de los Peines, Dolores la Parrala o Fosforito. Las entradas tienen un precio de 12 euros, siendo de 10 para los socios de Engranajes Culturales o presentando cualquier entrada de un espectáculo de la programación oficial de la Bienal de Sevilla. Se adquieren a través de su página web .
FUENTE DIARIO ABC:
