Fin de juego para Joaquín “El Chapo” Guzmán: el capo narco asesino, “rey” y Robin Hood

Sobornó con millones de dólares en efectivo a quien fuera necesario, policías de poca monta o presidentes, afirman aunque se niegue. Asesinó con sus propias manos. Ordenó torturar, ejecutar y enterrar

con vida. Tuvo amantes a las que a la hora de la verdad las dejaba atrás solas y desnudas, corriendo él primero por su vida. Le encantaba el lujo y lo tuvo todo: aviones privados y hasta un zoológico. Soñó con la película propia. Protagonizó “novelas” con escapes espectaculares de cárceles de máxima seguridad. Pero aJoaquín “El Chapo” Guzmán, a los 62 años, se le acabó el juego en un tribunal de Nueva York.