
El joven de 33 años, licenciado en Educación Física y Nutrición, atleta, entrenador y árbitro de fútbol del plantel de Intermedia de la APF, contó: “Volví el 10
Comenta: “En mi caso lo que más me costó fue la separación de mi hijita de 4 años, luego el entrenamiento físico acostumbrado a 100km semanales y tuve que estar acá prácticamente sin movimientos”, reflexiona.
LA ANSIENDAD. Contó que el estar encerrado genera mucha ansiedad. “La ansiedad uno tiene al 100% y tuve que combatir con actividades, por ejemplo: Turno mañana hacía pequeños ejercicios (circuitos), destinaba 2 horas al trabajo en computadora lo que es mi profesión. Prepararé clases. A la tarde devuelta a trabajar una hora en la computadora y pequeños ejercicios de vuelta”, contó. Relató además que tuvo que preparar su propia comida, por lo que estando encerrado comió sano. “Nunca tuve síntomas”, destacó.

