

El heredero al trono del
Carlos de Inglaterra coincidió el pasado 10 de marzo con el príncipe Alberto de Mónaco, quien también ha dado positivo en las pruebas del virus, en un evento social en Londres. 24 horas antes, se mostró en público acompañando a su madre, la reina Isabel II. Tanto la monarca como su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo, abandonaron el palacio de Buckingham, en Londres, y permanecen recluidos en el castillo de Windsor. El heredero al trono es el miembro de la familia real británica con mayor número de compromisos públicos, y su actividad ha aumentado en los últimos años a medida que Isabel II, de 93 años, ha ido reduciendo los suyos. Carlos ha comunicado su situación a sus dos hijos, los príncipes Guillermo y Enrique. El tercero en la línea de sucesión, el duque de Cambridge, permanece también confinado con su esposa, Kate Middleton, en su residencia de Anmer Hall, en Norfolk. Hasta la orden de aislamiento social impuesta por el Gobierno de Boris Johnson este lunes, el príncipe Guillermo mantuvo una agenda de apoyo a la lucha contra el coronavirus que ha sido ampliamente apreciada por la ciudadanía británica. Fue el primero de la familia real en grabar un mensaje público de ánimo, y visitó junto a su esposa uno de los centros telefónicos de asistencia del NHS para expresar su apoyo.