
La carrera del Partido Demócrata para recuperar la Casa Blanca quedó ahora definida entre dos hombres —Joe Biden y
target=”_blank”>Bernie Sanders–, al retirarse este jueves de la contienda la candidata Elizabeth Warren, cuyos votos podrían alimentar –en parte– las filas del frente progresista del senador por Vermont.
La senadora por Masachussetts y la mujer que había llegado más lejos en la interna demócrata tiró la toalla después de una pésima jornada electoral en el “Supermartes” del 3 de marzo, cuando no ganó ningún estado e incluso salió tercera en el suyo. Hay otra mujer en la interna, la representante por Hawaii Tulsi Gabbard, que misteriosamente mantiene su postulación a pesar de que sus resultados son prácticamente inexistentes.
Con el retiro de Warren ya no hay dudas de que la Casa Blanca estará ocupada en los próximos años por un hombre blanco mayor: Donald Trump tiene 73 años, Biden 77 y Sanders 78.
Warren había comenzado con bríos su campaña./ dpa
De energéticos 70 años, profesora, abogada especialista en bancarrotas, excelente oradora y con un humor filoso, Warren había comenzado con bríos su campaña el año pasado y había tenido destacados desempeños en la mayoría de los debates. Pero cuando comenzaron las votaciones tuvo decepciones en Iowa, New Hampshire y Nevada, donde salió tercera y cuarta, y quinta en Carolina del Sur.
Esperaba revitalizarse en el “Supermartes” pero fracasó, sobre todo al no conectar con afroamericanos y latinos, y comenzaron las presiones para que renuncie, ya que era imposible que su campaña llegara a buen puerto.
Elizabeth Warren esperaba revitalizarse en el “Supermartes” pero fracasó./ EFE
El establishment del Partido Demócrata, que teme el ascenso del izquierdista Sanders, no quiere repetir la experiencia de los republicanos en 2016, que tuvo a varios candidatos moderados que con su atomización permitió el ascenso de Trump.
Su decisión era muy esperada, sobre todo luego de que otros dos candidatos, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar, renunciaran y apoyaran a Biden, que lidera un frente moderado, apoyado por el establishment partidario, que tuvo rutilantes resultados.
Sanders anhelaba que ella lo apoyara formalmente, pero no estaba claro si lo haría. De hecho, en las internas del 2016, Warren apoyó a Hillary Clinton y no a Sanders.
Warren tiene algunas propuestas cercanas a las del candidato socialista que propone una “revolución” en Estados Unidos, sobre todo en salud, educación y en la lucha contra los privilegios de Wall Street, pero últimamente había girado más hacia el centro para intentar captar el voto moderado. Por eso se cree que sus votantes pueden ir hacia las filas de Sanders, pero no todos.
Bernie Sanders Sanders necesita imperiosamente el apoyo explícito de Elizabeth Warren. / EFE
Sanders necesita imperiosamente su apoyo explícito, no solo por la posibilidad de ganar sus votos sino para frenar el “momentum”, o el impulso de Biden tras su éxito en el “Supermartes” y los respaldos que viene recibiendo. Ella le aportaría votos de mujeres y de gente mayor, un electorado al que Sanders no llega tanto. Biden, en cambio, espera confiado que la senadora diga que lo prefiere a él.
Hay una tercera opción: que no se pronuncie a favor de nadie y deje a sus electores en libertad.
Elizabeth “Pocahontas” Warren, who was going nowhere except into Mini Mike’s head, just dropped out of the Democrat Primary…THREE DAYS TOO LATE. She cost Crazy Bernie, at least, Massachusetts, Minnesota and Texas. Probably cost him the nomination! Came in third in Mass.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) March 5, 2020
Warren estuvo estos días muy presente en el Twitter del presidente Trump, quien le colocó hace años el sobrenombre de “Pocahontas”, porque ella en el pasado dijo que tenía ancestros nativos, aunque luego se comprobó que eran demasiado lejanos.
En varios tuits, en los que se metía insólitamente a analizar la interna rival, el presidente le pedía que se bajara de la carrera porque estaba perjudicando a Sanders. Después de conocida la decisión de Warren, Trump dijo que había llegado “tres días tarde”, porque le había quitado votos a Sanders en el “Supermartes”.
Sin dudas, Trump prefiere en noviembre como rival al senador por Vermont y no al ex vicepresidente.
Washington, corresponsal
TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA
CARGANDO COMENTARIOS
Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.
Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.