
La Justicia santafesina condenó hoy a un hombre a la pena de 25 años de prisión efectiva por haber abusado sexualmente de sus cuatro hijos durante 20 años en la localidad
de Casilda, a 56 kilómetros de Rosario.
Durante el juicio oral finalizado esta tarde, los fiscales dieron a conocer pruebas de ADN que determinaron que el hombre es el padre de una nena que una de sus hijas abusadas dio a luz.

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Se trata de Oscar Pardini (59) quien fue sentenciado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal y gravemente ultrajante, ambos agravados por el vínculo y por el aprovechamiento de convivencia”, indicaron fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
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Durante este martes por la tarde el tribunal integrado por los jueces de Primera Instancia, Carlos Pareto, Ignacio Vacca y Juan José Tutau, encontraron a Pardini culpable de esos delitos y lo condenaron a la pena de 25 años de prisión efectiva y fue absuelto por el delito de abuso sexual simple.
Durante el proceso una treintena de testigos brindaron su testimonio, pero la prueba más contundente para su sentencia fue el resultado de un estudio genético de ADN por el que se determinó que el hombre es el padre de la nena que una de sus hijas abusadas dio a luz hace 19 años y a quien reconocía como nieta.
Según cuenta el sitio Casilda Plus, Pardini era puertas afuera de su hogar un supuesto padre ejemplar, entusiasta colaborador de las actividades de la iglesia, que hasta personificaba a Jesucristo en algunos Vía Crucis y en el pesebre viviente de Navidad junto a su familia. Pero todo cambió cuando sus hijos decidieron denunciarlo en julio del 2017.
Fue entonces que los fiscales de la Sede Fiscal de Casilda, Emiliano Ehret y Marianela Luna, iniciaron una investigación que los llevó a acusarlo por hechos de abuso sexual en reiteradas oportunidades que, por su duración y sometimiento, implicaron peligro de depravación en las víctimas.
La fiscalía y la querella habían pedido 33 años de prisión, y el abogado de la querella Roberto Casadei precisó que “el fallo se acercó mucho a las pretensiones, así que vamos a esperar los fundamentos para analizar si vamos a apelar más que nada a la magnitud de la pena. Pero estoy conforme, ojalá traiga tranquilidad para los chicos”.
Con información de Télam