
Roig sostuvo en una entrevista a Télam que desde el inicio de su gestión “el macrismo buscó desconectar opiniones y voluntad de la existencia material. Es la ‘estrategia esperancista’, una puesta en espera de las necesidades. Y lograron su cometido porque no necesariamente la situación económica actual implica un cambio en el voto”.
El intelectual, que vive en la Argentina desde 2001 y se manifestó afín al peronismo, es coordinador de la Usina del Pensamiento Nacional y Popular (Usina), que surgió por impulso del Movimiento Evita, desde donde pretende aportar al “debate público y a la política”, en articulación con otros espacios.
Hay una crisis de legitimidad del mundo intelectual y de alguna de sus instituciones, porque proponen ideas desconectadas de los procesos históricos o de los actores de los procesos sociales”