

El ministro británico de Sanidad, Jeremy Hunt, informó que con estas medidas se dará “más poder” a los padres para que tomen decisiones que sean más saludables para
sus hijos, ante las cifras que indican que uno de cada 25 niños de 10 u 11 años es obeso, según informó la agencia de noticias EFE.
Otro de los planes es imponer restricciones en la difusión de anuncios publicitarios en televisión o a través de la red de la llamada “comida basura”, así como también obligar a los restaurantes a colocar la cantidad de calorías que tienen los platos de sus menús.
Today @Jeremy_Hunt launches the second part of our plan to halve childhood obesity by 2030. Find out more: https://t.co/WKr6k7ugtzpic.twitter.com/e7V7lyFusb
Department of Health and Social Care (@DHSCgovuk) 24 de junio de 2018
Además, se propone prohibir la venta a niños de los llamados refrescos energéticos, que contienen altos niveles de cafeína, según este nuevo proyecto divulgado hoy.