
(Canadá), donde asistió este fin de semana a la cumbre del G7.

A su llegada, Trump saludó a las cámaras desde la puerta del avión y, a los pies de la escalerilla estrechó su mano con el ministro de Relaciones Exteriores de Singapur, Vivian Balakrishnan, y otras autoridades locales. Consultado por la prensa sobre cómo se sentía de cara a la cumbre del martes, Trump respondió que “muy bien”, pero no hizo más declaraciones y entró rápidamente en su limusina para dirigirse al hotel Shangri-La para pasar la noche.
Con Trump viajaron el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, que ha mantenido ya dos reuniones con Kim en Pyongyang; el jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, y el asesor de seguridad nacional del presidente, John Bolton, entre otros.