

Tras una semana de incertidumbre política en Jordania, la asunción de un nuevo primer ministro calmó en las últimas horas las protestas populares desatadas en febrero, sobre
todo con la promesa de retirar el proyecto de ley para subir los impuestos, que elevó el precio del pan, todo un símbolo en la región.
El 31 de mayo miles de ciudadanos se manifestaron en el barrio Jabal Ammán, con carteles y consignas para protestar en contra del aumento del pan y en rechazo a la nueva ley fiscal.
Cuatro días de protestas bastaron para que el rey Abdullah II decidiera pedir la renuncia del primer ministro Hani Mulki y reemplazarlo con el entonces ministro de Educación, Omar al Razzaz, un ex economista del Banco Central con mejor imagen pública.
La primera medida del nuevo jefe de gobierno fue retirar el proyecto de ley que proponía nuevos aumentos de impuestos y la promesa de abrir un diálogo. Las promesas del nuevo premier, sin embargo, no incluyeron el aumento de los precios que desataron la ola inicial de manifestaciones en distintos lugares del reino a principios de febrero.