

“La primera tarea de Italia será darse a conocer y la segunda hacerse respetar”, afirmó a última hora del miércoles el nuevo premier, Giuseppe Conte, tras haber
Antes de ser investido, Conte, abogado de 54 años, se presentó como un “abogado de los italianos” y en su primer discurso en el Parlamento reivindicó el rumbo “populista” que buscará darle a la tercera economía de la la Eurozona.
La cumbre del G7 será la oportunidad de Conte para reunirse cara a cara con los mandatarios de Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Francia e Reino Unido y el encuentro estará marcado por la decisión del gobierno de Donald Trump de introducir nuevos aranceles sobre el acero y el aluminio a nivel global, según adelantó el diario La Stampa.
La asunción del flamante gobierno de Conte, sostenido por una alianza entre la derechista Liga Norte y por el Movimiento Cinco Estrellas, y su giro antimigratorio y prorruso también marcarán el encuentro de mañana y el sábado en la ciudad de Charlevoix. En ese contexto, uno de los dos viceprimer ministros italianos, el líder de la Liga, Matteo Salvini, pidió hoy que la ocasión sirva para “revisar las políticas comerciales” frente a lo que consideró una “prepotencia alemana” en materia económica.
“Las políticas comerciales deben ser revisadas. Italia es una potencia que exporta, debe ser protegido el Made in Italy”, aseguró el líder derechista, citado por al diario Repubblica en su edición online, en referencia a la discusión por los aranceles que se planteará en el G7.