
El artículo 155 debía levantarse de forma automática con la conformación del nuevo gobierno catalán, pero al no hacerse efectivos los nombramientos, la intervención continuará.
Esta es la vía que el Gobierno español adoptó en respuesta a la “provocación” de Torra, quien incluyó en su gabinete a dos dirigentes que permanecen con prisión preventiva y otros dos que huyeron de España para evitar ser detenidos por su participación en el fallido el intento de secesión de 2017.
Rajoy comunicó su decisión el sábado al líder de la oposición, el socialista Pedro Sánchez, y al líder de Ciudadanos, el liberal Albert Rivera, quienes están de acuerdo con su estrategia, según fuentes de La Moncloa citadas por la prensa española.
El jefe del Gobierno español consideró que con la estrategia de Torra “demuestra que su voluntad de diálogo no es sincera”, según un comunicado difundido por La Moncloa.