
Trabajo (CGT) francesa.
Las fuerzas de seguridad habían extremado las precauciones y desplegado a lo largo del trayecto, de la plaza de Bastilla a la de Italia, un total de 1.500 policías y militares.
@fotoI@Poco después del inicio de la marcha, la Policía francesa publicó en su cuenta de Twitter que había detectado a unos 1.200 individuos enmascarados y encapuchados en el puente de Austerlitz, cerca de la mitad del recorrido previsto.
Manifestation du 1er mai, prsence denviron 1200 individus cagouls et masqus au niveau du Pont dAusterlitz pic.twitter.com/NaVld5hsft
Prfecture de police (@prefpolice) 1 de mayo de 2018
Miembros de esos grupos lanzaron proyectiles contra los agentes, que respondieron con gases y cañones de agua, indicó la agencia de noticias EFE.
Antifa is now Smashing multiple Store Windows in a entire street! Reports of over 15 store windows broken. pic.twitter.com/mt1GobUwYN
Sotiri Dimpinoudis Ⓥ (@sotiridi) 1 de mayo de 2018
Un local de la cadena estadounidense McDonald’s resultó dañado, así como un concesionario de coches y mobiliario urbano.
#Paris manifestacin 1 de mayo deriva en extrema violencia.
Tiendas y vehculos incendiados. #manif1ermaiErnesto Collazo (@ErnestoSuidry) 1 de mayo de 2018
Además se incendiaron contenedores de basura como consecuencia de ataques con bombas molotov y objetos incendiarios arrojados por los manifestantes.
El ministro del Interior francés, Gérard Collomb, condenó “con firmeza” la violencia y el vandalismo, y aseguró también en Twitter que se ha puesto todo a disposición para cesar “estos graves altercados al orden público y detener a los autores de esos actos incalificables”.
Je condamne avec fermet les violences et dgradations commises en marge du dfil syndical du #1erMai Paris.
Tout est mis en uvre pour faire cesser ces graves troubles lordre public et apprhender les auteurs de ces actes inqualifiables.Grard Collomb (@gerardcollomb) 1 de mayo de 2018
En Francia se suceden desde hace días las huelgas y jornadas de protesta por la intención del presidente galo, Emmanuel Macron, de aplicar una reforma laboral que es rechazada por las centrales sindicales.
