

Decenas de miles de filipinos salieron hoy a las calles en todo el país con motivo del Día del Trabajador para reclamarle medidas más contundentes contra la
precariedad laboral al presidente Rodrigo Duterte, quien reaccionó de inmediato anunciando medidas drásticas contra las empresas que incurran en prácticas restrictivas e ilegales.
Solo en la capital Manila unos 10.000 manifestantes se agruparon en el centro de la ciudad con pancartas y entonando cánticos contra la administración de Duterte, según datos difundidos por la Policía.
WATCH: Labor groups rallying call: End endo #LaborDayhttps://t.co/S8Ah7ULd0Gpic.twitter.com/hwxjh5BJeH
Rappler (@rapplerdotcom) 1 de mayo de 2018
El gobierno desplegó 8.000 agentes para supervisar la concentración, en una marcha en la que no hubo mayores altercados más allá de la quema de una imagen del jefe de Estado.
Mientras esto sucedía en la capital, decenas de miles de manifestantes se repartieron en numerosas marchas de menor tamaño en Cebú y otras localidades del país, reseñó la agencia de noticias EFE.
Burning Duterte: Filipinos torch president effigy to mark #LaborDaypic.twitter.com/7IYsLCkOim
RT (@RT_com) 1 de mayo de 2018
En medio de esas demandas, Duterte firmó hoy una ley ejecutiva para restringir la contratación temporal ilegal y la subcontratación en un intento de “terminar con el ENDO”, según proclamó en un discurso en el que consideró esta práctica “vergonzosa” y avisó a las empresas que la usan que “tienen sus días contados”.
