
el uso a empleados públicos y funcionarios gubernamentales, y en su lugar los instó a utilizar una aplicación local alternativa llamada Soroush.

La decisión iraní podría afectar la “calidad” de la aplicación en el país, y podría además hacer que funcione con lentitud, informó el organismo que regula Internet en el país persa en un comunicado. El ente además revocó la licencia de la aplicación de mensajería para tener servidores instalados en el país y ordenó a los proveedores de Internet que dejen de alojarla, informó hoy la agencia iraní Mehr.
De esta forma, Telegram deberá usar servidores ubicados fuera de Irán y todo el tráfico entrante ahora deberá ser enrutado a través de los accesos de red controlados por el gobierno, informó la BBC. La aplicación, que tiene en Irán alrededor de 40 millones de usuarios, es muy popular en ese país ya que emplea mensajes encriptados y garantiza así la privacidad de las personas, dificultando a las autoridades el acceso al contenido de las conversaciones.
A mediados de abril un tribunal de Moscú ordenó el bloqueo de Telegram en toda Rusia por negarse a entregar las “llaves” para desencriptar las comunicaciones y permitir así que las autoridades puedan acceder al contenido de los mensajes de sus usuarios.