

Las autoridades francesas han identificado en los dos últimos años en su territorio a 416 “donantes” de dinero a organizaciones u operaciones terroristas, y en algunos casos
eso ha permitido remontar la pista de potenciales amenazas.
El fiscal de París, François Molins, contó que la vigilancia de esos circuitos de financiación ha permitido “identificar a yihadistas que se encontraban en Siria y en Irak” sobre los que no se tenía conocimiento de que estuvieran allí.
También indicó que las principales vías de financiación son los sistemas de pagos virtuales, las donaciones a asociaciones supuestamente humanitarias y las plataformas digitales.