Comienza a definirse el futuro de uno de los jueces más cuestionados por el Gobierno nacional. El Consejo de la Magistratura se reunirá este jueves para tratar el pedido de
traslado de Eduardo Farah, uno de los integrantes de la Cámara Federal que ordenó liberar al empresario Cristóbal López.
Incertidumbre y suspicacias en la Cámara Federal, un tribunal clave al borde de la acefalía
Ante la presión política, que incluyó denuncias y un reclamo de la Corte Suprema para investigar su actuación, días atrás Farah pidió dejar su puesto en la Cámara (que trata los casos de corrupción más sonoros contra funcionarios y empresarios nacionales) para ir a un tribunal federal en San Martín, provincia de Buenos Aires. Como esa vacante aún no está generada, podrían otorgarle un lugar provisorio en el fuero penal económico de la Ciudad.

Jorge Ballestero, el otro camarista que ordenó liberar a Cristóbal López. Ahora pidió licencia.
Este jueves está previsto que se reúna primero la Comisión de Selección de Magistrados del Consejo, donde el punto diez del temario es el pedido de Farah. Después de la decisión que allí se tome, es decir si se aprueba o no -se descuenta que sí-, se tratará en el plenario donde todos los consejeros votarán al respecto. Con siete votos, entre 13 integrantes, el traslado quedaría aprobado. El Gobierno están confiado en lograr sin mayores inconvenientes ese número.
De todos modos, esa decisión debe ser rubricada luego por el presidente Mauricio Macri, a través de un decreto. A partir de la publicación oficial, Farah dejará de integrar la Cámara, que, como contó Clarín, está en una situación endeble. De los seis integrantes que debieran tener las dos salas, en el último año sufrió varias bajas: falleció Horacio Cattani, fue echado por corrupto Eduardo Freiler y el cuestionado Jorge Ballestero -el otro juez que votó liberar a López- pidió este miércoles licencia.
El cuestionado camarista Eduardo Ballestero pidió licencia y podría acelerar su jubilación
Apenas se vaya Farah, sólo quedarán Martín Irurzun, presidente del tribunal, y Leopoldo Bruglia. Pero como el primero está también de licencia por unos días, en caso de irse Farah en las próximas horas la Cámara quedaría inéditamente con un solo integrante de seis. Un síntoma de la precariedad del sistema judicial argentino, con causas demoradas y cientos de cargos vacantes.