El diputado nacional de la UCR, Manuel Garrido, afirmó hoy que “si la Justicia avanzara contra el vicepresidente” Amado Boudou, “su situación y permanencia en el cargo estaría complicada” y advirtió que si lo llaman a indagatoria, “va a terminar procesado”.
“No suele ocurrir en casos que involucran a funcionarios tan importantes, que lo llamen a ver qué pasa. Si el juez lo llama es porque lo va a procesar”, sentenció el diputado sobre la causa que investiga a Boudou por supuestas irregularidades en el trámite de salvataje de la ex Ciccone Calcográfica.
En este sentido, consideró que si procesan a Boudou, “tarde o temprano va a haber un juicio oral y son delitos que están sancionados con pena de prisión”.
Tras la decisión de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal que rechazó el pedido de sobreseimiento del vicepresidente en la causa Ciccone, el ex fiscal anticorrupción precisó que el juez Ariel Lijo “está agotando todas las posibilidades de investigación para decidir si después lo llama a indagatoria”.
“Los tiempos de la Justicia pueden influir en los tiempos políticos. En la Cámara de Diputados hay varios pedidos de juicio político que están parados por la mayoría y parados porque la Justicia no avanza. Si la Justicia avanzara contra el vicepresidente, su situación y permanencia en el cargo estaría complicada también, antes de un juicio”, señaló en diálogo con FM Blue.
Al respecto, sostuvo que “hay cuestiones que también tienen que ver con cuestiones políticas”, por eso “la defensa quiere estirar el asunto mientras Boudou sea vicepresidente”.
Sin embargo, Garrido afirmó que si el juez lo llama a declarar “va a terminar con un auto de procesamiento” ya que “está claro que hay elementos incriminatorios”.
El vicepresidente es investigado por presuntas negociaciones incompatibles con la función pública por interesarse en el levantamiento de la quiebra de Ciccone que terminó en manos de Vandenbroele, a quien su ex mujer señaló como el testaferro de Boudou.
fuente cronista.com