En aquella hicimos una reseña de la política llevada a cabo en los últimos años por el kirchnerismo, y ratificamos todo lo señalado: Tenemos una alianza, hoy llamada Frente por la Victoria, que aglutina dirigentes provenientes de distintas corrientes ideológicas, aunque la mayoría de diversas ramas del peronismo, que llevó en estos últimos años una línea de acción que le permite ser “simpática” a los ojos de muchos habitantes del la Nación. Dijimos textualmente “Por un lado el kirchnerismo ha cimentado su poder en una amplia profusión de dádivas otorgadas a lo largo de estos años a un importante núcleo de la población, que le permite contar con un caudal importante de votos a la hora del sufragio”. Tambien señalamos que “El kirchnerismo lo que buscó fue asegurarse el ejercicio del poder, disponiendo regalías que le aseguraran votos.”, y agregamos que “Por otro lado no existe un partido opositor con claros proyectos que le permita a la ciudadanía una opción”.
Enumeramos allí una destacada lista de medidas político/económicas llevadas a cabo por esta administración que, – a nuestro exclusivo juicio – no le hacen bien a la Nación, a sus finanzas, a sus habitantes y menos a su imagen internacional, lo que ratificamos en todo sentido.
Los resultados del escrutinio de esta primaria, que se descuenta serán ratificados en octubre, en términos generales le dieron a la Señora Presidente un respaldo aún mayor al que ella misma y sus colaboradores podían esperar. Si se analiza el resultado en cada circunscripción, veremos que allí donde se concentra la población de holgados recursos o la de un mayor acervo en cuanto a sus niveles de estudios, el resultado no le fue favorable a la Presidente, es decir la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba.
Es bien sabido por otra parte, que el cinturón del llamado Gran Buenos Aires concentra casi le 40% de la población electoralmente activa, donde hay una cantidad muy importante de personas que viven en la miseria o con niveles por debajo de los índices de pobreza e indigencia. En esos sectores así como en provincias notoriamente carenciadas, como las del NEA y el NOA el Frente por la Victoria triunfó ampliamente. O sea que se impuso la ciudadanía que se vio más beneficiada por los planes asistenciales impulsados por este gobierno.
Analizamos en nuestra anterior columna la actual situación de nuestra economía y los riesgos que significaba para el futuro cercano, digamos los dos próximos años, la política económica seguida, y lo reiteramos. Si el gobierno continúa dilapidando reservas con programas como Fútbol para Todos, ampliado últimamente en cuanto a su costo para las arcas públicas a más del doble del proyecto inicial, y si se agregan mas programas “…para Todos”, se seguirá exprimiendo el surtidor y en muy poco tiempo nos enfrentaremos a otra de nuestras habituales crisis decenales.
Podemos no estar de acuerdo con el accionar de nuestra Presidente, pero jamás le negaremos su inteligencia. Sobre esta base, entendemos que la Presidente se verá pronto obligada a cambiar el rumbo de su gestión. Ella desea que el país tenga crecimiento económico pero fomentando el consumo, para lo cual se dilapidan reservas que no se reponen, con lo cual sólo logrará que se consuma nuestro capital, se continúe con la espiral inflacionaria, hoy ya de cerca del 30% anual y se acreciente la desinversión. Ya esta semana se notó una mayor salida de divisas y el dólar paralelo, el que realmente mide el valor de nuestra moneda, le hizo perder un 3% adicional a nuestro menguado capital.
Otro problema que deberá ser encarado es el de las remuneraciones en negro. Cada vez son mayores, y para peor, quien más las aplica es el propio Estado, que de esta manera se autoengaña a si mismo. Es una trampa que se le hace a los asalariados pero fundamentalmente al sistema económico. El nivel de vida de la población debe ser mejorado mediante la incentivación de la producción genuina que signifique un mayor valor agregado, que ante una economía saneada permitirá el regreso de la genuina inversión extranjera, a la que no hay que temerle sino fijar reglas claras, recordando que gran parte de las inversiones que podrían significar más trabajo serían de capitales atesorados por los propios argentinos en el exterior.
Un tema de gestión del futuro gobierno es la relación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso de la Nación. La historia nos dice que nunca fue efectiva la conducción nacional cuando ambos poderes estaban en manos de un mismo partido, alianza o mayoría. El Congreso debe ser un órgano de control de la gestión del Poder Ejecutivo, y hoy debería ser la primordial preocupación de los partidos o políticos “opositores” al kirchnerismo, efectuar una campaña seria que le demuestre a la ciudadanía la conveniencia de contar con un Congreso legislador y de control de gestión. Esta debía ser la línea de trabajo de estos grupos en estos próximos dos meses, que convenza que es imprescindible contar con estas herramientas de control para que una gestión sea exitosa. Son nefastas las pruebas, en nuestro país y en otros casos bien conocidos, de gobiernos que pierden el rumbo por falta de ejercicio de debidos controles constitucionales y democráticos.
Entre estos controles está el de no obstaculizar en medida alguna el libre ejercicio de la prensa y de la libertad de expresión. Nos preocupa y en grado sumo que apenas pasado el domingo 14, varios voceros del kirchnerismo salieron inmediatamente a afirmar que es imprescindible completar la puesta en vigencia de la llamada “Ley de Medios” con su pertinente reglamentación por parte del Poder Ejecutivo, Reiteramos: no hay mejor desempeño de una democracia que la libertad de expresión de todos, periodistas, pensadores, ciudadanos. Si se la cercena, sea cual sea el camino, corre peligro la democracia y con ella el futuro de una nación que desea progresar, que desea darle a sus habitantes un mejor medio de vida.
Son los lectores o los oyentes quienes censuran a los medios, dejando de adquirir o de escuchar sus mensajes. Prohibir que se venda un periódico opositor en un determinado recinto administrado por el Estado, pero de acceso público, es la peor herramienta patoteril que se puede aplicar si no se desea caer en que sus medidas sean tildadas, con justa razón, de fascistas. Y eso en la Argentina debe estar proscripto para bien de todos.
Hasta la semana que viene, amigos,
Alejo Neyeloff