Relatado en primera persona, el ataque que sufrió Carolina Píparo en La Plata parece aún más cruento. La joven contó cada detalle de ese episodio que cambió definitivamente su vida y que provocó la muerte del bebé que llevaba en la panza. En su testimonio ante la Fiscalía que investiga la salidera, dijo que por ahora no puede identificar a quien le disparó.
Además confirmó que sospecha del cajero del Banco Santander Río que la atendió aquel día: “Miraba constantemente para la izquierda. Contó dos veces los dólares en la máquina y, como se veía mucho la plata , apoyé el brazo sobre el mostrador, para tapar”.
Tras su declaración, Fernando Burlando –el abogado que la patrocina– adelantó que pedirá la detención de Gerardo Pereda , el cajero que la atendió aquel 29 de julio y que por ahora sólo es un “imputado leve” en la causa. El representante de Carolina agregó que ya está probado que, el día anterior a la salidera –cuando ella fue al banco y el empleado le dijo que no tenía dinero, que volviera 24 horas más tarde– en la sucursal había plata suficiente .
Durante su declaración, que duró hora y media, Carolina confirmó que en aquella oportunidad Pereda le contestó que “no había ese monto”, que tenía que regresar al otro día para retirar los 20.000 dólares que ella pretendía. “El no me da la plata, me dice ‘volvé mañana a la misma hora’. (Al otro día) me mira cuando entré, después mira hacia un costado y también cuando se va para atrás”, describió. En ese costado del salón, detrás de la joven, habría estado Miguel “Pimienta” Silva, presunto “marcador” de la banda.
Carolina confirmó que, por todo esto, tras el ataque le dijo a su marido: “Fue el cajero” .
Su relato incluyó la secuencia que siguió a la extracción, cuando ella llegaba en coche a su casa con su madre. “Abrí la puerta del auto y me sentí acorralada por una moto y grité muy fuerte: ‘¡No!’. Después que grité, él (por uno de los dos motochorros) me dice: ‘Dame la guita que sacaste del banco, hija de puta’ . Entonces me agarré la panza y le dije: ‘No me hagas nada que estoy embarazada’ . La panza me chocaba contra el volante y me costaba bajar del auto. Quedé paralizada”, le contó a la fiscal Ana Medina (que reemplaza temporalmente al fiscal Marcelo Romero).
Según Carolina, el asaltante no se detuvo allí: “Me pega un culatazo en la cabeza, empiezo a sangrar y me baja del auto de los pelos. En todo momento, me pega con muchísimo odio , descontrolado. Me caigo, giro y quedo de rodillas, tomándome la panza”.
La joven revivió con detalles ese instante de furia. “Veo que la cartera con el dinero está como a un metro, pero él me sigue pegando en vez de llevarse la cartera . Yo no siento el disparo” explicó. Enseguida, ya tendida en el piso, el instinto maternal le concedió un último esfuerzo. “Quería seguir respirando y pensar que el bebé estaba bien . Nunca imaginé que le podía pasar esto”, señaló.
Carolina fue trasladada al hospital y su hijo, Isidro, nació por cesárea. Una semana después, el bebé murió por las secuelas del ataque.
Ayer, la joven también aportó detalles sobre el autor del disparo. “Es de estatura normal, con pozos en la cara, como marcas de acné, pero profundas. Es de tez blanca y pelo oscuro”, describió. El abogado de Carlos Emanuel Brugos, detenido como presunto responsable del balazo, dijo que esto lo desvincularía : “Burgos es bien morocho”.
La víctima anticipó que por ahora no quiere participar de un rueda de presos (hay siete detenidos) para identificar al tirador. “Si lo veo y lo reconozco, no creo que me haga bien.
No quiero verlos ”, le comentó a la fiscal. El procedimiento estaba previsto para mañana, pero ahora no tiene fecha.
El matrimonio Píparo tiene decidido abandonar el país tras los trámites. “Primero serán unas largas vacaciones. Luego piensan en la radicación definitiva en el exterior”, repitió ayer a Clarín Matías, hermano de Carolina.
fuente clarin