Julio Cobos –el conspirador, según el Gobierno– inaugurará hoy la estrategia legislativa de la oposición para tratar los decretos de necesidad y urgencia que firmó la Presidenta relacionados con las reservas del Banco Central y con la remoción de Martín Redrado. El vicepresidente convocó a una reunión de presidentes de bloque que pretende tantear cuándo tendrán el número necesario como para abrir una sesión especial y analizar las dos cuestiones. En el Senado, el horizonte es más sencillo. En Diputados, por el contrario, no saben si conseguirán quórum.
Hay apurados. Y están también los que piden ir despacio. Entre los primeros, Francisco de Narváez se jactó, optimista, de los escenarios que intentará recorrer la oposición. “Los números dan, es posible que la sesión sea el 20 de enero”, dijo. Elisa Carrió lo analizó distinto: “No hay que resolverlo la semana que viene y mal; hay que resolverlo en el término de un mes, para encontrar una salida racional”, sugirió. Lilita, precavida, y en sintonía con la poca simpatía que le tiene a Cobos, propuso consensuar con el oficialismo el día de sesión y además sostuvo que “para enfrentar al kirchnerismo primero hay que tener los números”.
Lo primero que debería analizar el Congreso son los despachos que ya libró la comisión que analiza los decretos de necesidad y urgencia sobre el uso de reservas para el pago de la deuda. Hubo empate: un dictamen lo rechazó y otro lo avaló. Para dejar al decreto sin validez las dos Cámaras deben rechazarlo por mayoría simple.
No son pocos los diputados que anticipan un tarea trabajosa. Son muchos los que temen que los esfuerzos carezcan de sentido. “En el Senado hay más posibilidades. En diputados es mucho más difícil. El oficialismo tiene aliados. El kirchnerismo no está muerto ni mucho menos. Fellner podría otorgar la sesión, pero puede no conseguirse el quórum; es peligroso”, admitió ayer una fuente del radicalismo.
Por el momento, en el Senado ya se pidió una sesión especial para el 3 de febrero. Y en Diputados hay un pedido hecho para el 20 de enero. En la cita de esta tarde, encabezada por Cobos, el oficialismo estará ausente con aviso. El jefe del bloque oficialista de diputados, Agustín Rossi, calificó el intento opositor de autoconvocar al Congreso como una “tropelía legislativa”.
El kirchnerismo sostiene que el único que puede interrumpir el receso con sesiones extraordinarias es el Poder Ejecutivo, que además tendría la potestad de determinar los temas a tratar. Los radicales, todo lo contrario. “No sólo no hay obstáculo legal o reglamentario para que se reúna el Plenario de Labor Parlamentaria, sino que las circunstancias políticas obligan al Congreso a expedirse”, argumentó el senador Gerardo Morales.
La comisión que analiza los DNU, entre tanto, se volverá a reunir el miércoles. Lo anunciaron tanto opositores como oficialistas. Y analizarán el decreto que echó a Redrado del Banco Central. Y, previsiblemente, como ya ocurrió con el Fondo del Bicentenario, habrá dos dictámenes, uno a favor y otro en contra, que quedarán empatados. El próximo viernes, en Diputados, habrá también una reunión informal del titular del cuerpo, Eduardo Fellner, con los jefes de bancada.
Fuente : Clarin
