
El hallazgo de fósiles en una cueva de Filipinas sugiere la posible existencia de un nuevo homínido que habría vivido durante finales del Pleistoceno. Así lo revela un estudio publicado en
el último número de la revista Nature. Lo denominaron Homo Luzonensis. Según afirman los investigadores, no se trata de un ancestro del ser humano.
Los dientes del ‘Homo luzonensis’ se parecen a los de nuestra propia especie, pero los huesos de sus pies y manos recuerdan a los de los primitivos australopitecos.
El hallazgo estuvo a cargo de expertos del Museo de Historia Natural de París: encontraron varios huesos de pies y de manos, un trozo de fémur y dientes pertenecientes a antiguos homínidos. Esos fósiles serían evidencia de la existencia de una nueva especie de homínido: habría vivido en la isla de Luzón, que pertenece a Filipinas, hace más de 50.000 años.
Detalle de los dientes del Homo Luzonesis. (AFP)
Según esa investigación, las pruebas encontradas que sugerían matanzas animales de hace 700.000 años, así como el hallazgo de un único hueso de pie, que databa de hace 67.000 años, habían sugerido, previamente, que los homínidos estaban presentes en la isla de Luzón. A ese primer hueso se sumó el hallazgo de otros doce y de dientes de al menos tres individuos.
Vista de la Isla de Luzon, donde se encontraron los restos del Homo Luzonensis. (AFP)

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El equipo investigador indicó que los nuevos especímenes presentaban características como llamativos premolares, visiblemente diferentes de los encontrados en otros homínidos, como el Homo Floresiensis, otro homínido que habitó las islas del sudeste asiático. Los investigadores nombraron a la nueva especie Homo Luzonensis.
Los restos que desenterraron son mucho más chicos que los de los huesos de un humano moderno: estiman que estos homínidos medían menos de 1,20 metros de altura. Según los estudios, el Homo Luzonensis -también el Floresiensis- fue contemporáneo del Homo Sapiens y los neandertales.
Los científicos creen que tanto los Luzonensis como los Floresiensis quedaron aislados en territorios limitados, lo que probablemente hizo que su tamaño se fuera reduciendo en respuesta a los escasos recursos.
Una imagen de la excavación en la que se encontraron los restos del Homo Luzonensis en una cueva de Filipinas. (AFP)
Los dientes del nuevo homínido, en particular, representan un enigma para los investigadores, dado que mezclan características que hasta ahora se habían visto en especies diversas. Al respecto, una de las hipótesis es que los especímenes recién descubiertos provengan del Homo Erectus, una especie bípeda que había salido de África y vivía en el sudeste de Asia antes de que el Homo Luzonensis y el Floresiensis. Uno de los huesos del pie que se han encontrado, sin embargo, aparece curvado, una característica que facilitaba la escalada y que los liga en cambio al más antiguo Australopithecus.
Comparación entre los dientes del Homo Luzonesis recién hallado y el Errectus Sapiensa. (AFP)
Los científicos planean seguir excavando en la cueva filipina. Aunque creen que el clima húmedo y cálido de la zona borró el ADN de la especie, apelan a extraer proteínas de los huesos que permitan profundizar en el conocimiento de estos homínidos.
DD