
El funcionario, muy cercano a Mauricio Macri, estaba furioso con lo que había escuchado minutos antes. Por ser uno de los encargados de contenerla a Elisa Carrió, sintió -como todo el
Gobierno- que la diputada había cruzado un límite al decir que se iba “amigar con el Presidente cuando lo saque a (Germán) Garavano”, en medio de un anuncio “positivo” para la Casa Rosada, como fue el programa Argentina Exporta.
Y entonces, cuando logró ubicarla por vía telefónica, la escuchó durante varios minutos pero finalmente le habló con un tono tan contundente como rupturista: “Lo que hiciste fue una falta de respeto total. Estaba por llegar el Presidente para hacer un gran anuncio y ahora de lo único que se habla es de la pelea Carrió-Garavano”, le dijo, entre otros reproches. La diputada no aflojó mucho, al punto que el funcionario cortó abruptamente el llamado.
Finalmente, la marcha atrás de la líder de la Coalición Cívica en Twitter, cuando aclaró que había sido “una broma” y pidió “disculpas por la forma”, descomprimió tensiones y ayudó a disipar parte del enojo que se advertía este jueves en los pasillos de Casa Rosada. Y ahora cerca del jefe de Estado esperan que sea la propia socia de Cambiemos quien se encargue de cerrar la discusión este fin de semana, cuando visita la mesa de Mirtha Legrand.
Elisa Carrió con Mirtha Legrand.
Durante el transcurso de la semana, antes del exabrupto en el Centro Cultural Kirchner, se habían multiplicado los esfuerzos macristas por conciliar con Carrió. En el operativo se involucraron el asesor judicial del Presidente Fabián “Pepín” Rodríguez Simón; el jefe de asesores, José Torello; y hasta el propio “lilito” Fernando Sánchez, secretario de Fortalecimiento Institucional de la Jefatura de Gabinete.
“No nos podés acusar de garantizar impunidad cuando ni en tus mejores sueños pensabas que íbamos a lograr que (Ricardo) Lorenzetti dejara la presidencia de la Corte”, le reclamó un funcionario. “Con lo de Lorenzetti se cortó el hilo de impunidad de los jueces federales que tanto criticás”, le agregó.
No participó del raid el jefe de Gabinete, Marcos Peña, con quien Carrió está enojada desde la salida del ex vicejefe Mario Quintana.
“Después de lo del jueves, en lo de Mirtha va a cerrar la pelea”, anticipó uno de los funcionarios. Y se aventuró a pronosticar que finalmente no presentará el Juicio Político contra el ministro de Justicia.
Con Carrió también habló parte de su tropa. El mensaje fue similar al que le transmitieron los funcionarios: “Con todo lo que hiciste por esta ley, no puede quedar empañada por esto”, le susurraron desde su equipo.