
Donald Trump está en problemas básicamente porque dos hombres conocedores de sus más profundos secretos: su ex abogado personal Michael Cohen, y su ex jefe de campaña Paul Manafort fueron
encontrados culpables el mismo día y casi al mismo tiempo en diferentes causas por diferentes delitos, siendo la primera vez que el presidente queda parado tan cerca de la comisión de un “crimen”.
Uno en prisión y el otro en camino, ambos podrían revelar datos comprometedores contra el presidente. Veamos los detalles.
Michael Cohen
Michael Cohen se declaró culpable de haber pagado a dos mujeres (vinculadas con el mundo de la pornografía) para que mantuvieran silencio sobre sus relaciones con Trump (mientras éste estaba casado con Melania) durante el tramo final de la campaña electoral de 2016.
Esto es un delito porque se habría usado dinero de la campaña electoral de Trump para pagarles a las mujeres “con el fin de influenciarla”. Esto se llama violación a la ley de financiamiento de campaña. Y Cohen se declaró culpable de él, el martes.
Cohen no nombró específicamente a Trump en su confesión, sino que dijo que “un candidato a un cargo federal” (vale decir Trump) le había dado la orden de pagar a las mujeres.
Trump llamó “rata” y “traidor” a Cohen y lo acusó de inventar mentiras. También salió a decir que el dinero pagado a las mujeres salió de su propio bolsillo y no de su fondo de campaña. Pero terminó admitiendo el pago, algo que había negado. Tump, en concreto, mintió.
Qué tiene ver Cohen con la saga rusa
En realidad son dos procesos diferentes. Pero ambas causas apuntan a lo mismo: interferencias en la campaña electoral de Trump que lo habrían ayudado a ganar. De hecho Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la injerencia rusa en las elecciones de 2016, tiene a Cohen bajo su radar desde noviembre. De hecho su casa fue allanada en abril. De sus oficinas se llevaron 300 mil documentos.
El abogado de Cohen ya avisó que su cliente sabe muchas cosas de interés para el fiscal y que “estaría más que contento en contárselas” a Mueller.
Manafort
Paul Manafort, el corrupto ex jefe de campaña de Trump, ya está en prisión por delitos de fraude fiscal. Enfrenta una condena de 80 años, además de otro juicio previsto para el mes que viene en Washington que le agregaría unos 100 años más. Cooperar con la justicia, siempre resulta en una disminución de la pena. ¿Estará dispuesto Manafort a compartir los secretos ocultos de Trump con Mueller o apostará a un indulto presidencial, que de darse dejaría a EE.UU en llamas?
Qué puede pasar
En Estados Unidos, un presidente en ejercicio no puede ser acusado. Pero podría ser llamado a declarar para ver qué sabía, si dio la orden del pago a las mujeres, y para qué lo hizo, es decir si lo hizo con fines electorales.
Si bien no puede ser acusado por la justicia por estar en funciones, Trump va juntando argumentos que lo acercan al juicio político, si los demócratas recuperan el Congreso, en las elecciones de noviembre.