
Es por ello que el experto en ciencias ambientales Juan Pino y el periodista especializado Pancho Barreiro organizan desde hace cinco años la feria de vinos orgánicos, a la que asisten más de 1.200 personas en dos días (ver aparte), pero además armaron una comunidad propia –a la que bautizaron Vios– que se encarga, entre otras cosas, de organizar ‘after office verdes’, con catas dedicadas a los tintos, blancos y rosados jóvenes y orgánicos, en las que además suman charlas con productores de bodegas “en las que el cuidado va más allá del producto”, cuenta Juan Pino. “Los hacemos en jardines, al aire libre, algo que no es muy usual en las catas tradicionales”, agrega.
Además, hicieron durante la última Semana del Malbec una degustación de malbecs orgánicos en la terraza del hotel Panamericano, “que explotó”, dice. La comunidad crece a través de las redes y el boca a boca y “son cada vez más los que se animan a probarlos. Son un camino de ida, porque el diferencial de calidad es muy alto”, asegura Pino.