El duelo político judicial en torno a la intervención del PJ sumó otro round: Luis Barrionuevo fracasó en su plan para que la Justicia declare fraudulenta la convocatoria al Congreso del
PJ que sesionará este viernes en Ferro.
El juez Ariel Lijo, que subroga a María Romilda Servini de Cubría -que ordenó la intervención y está en Europa- desechó declarar la nulidad del encuentro partidario que convocó el presidente del cuerpo, Gildo Insfrán.
Barrionuevo, a través del apoderado Horacio Ferro Méndez, solicitó el miércoles a la Justicia electoral que disponga irregular la realización del Congreso y, en consecuencia, ineficaz todo lo actuado si el mismo igual sesionara.
Pero Lijo, que recibe el expediente por ausencia de Servini, decidió no intervenir y acoplar el planteo a la cuestión de fondo, la validez o no de la intervención del PJ nacional, que está bajo análisis de la Cámara Nacional Electoral (CNE).

Resolución LIjo sobre el PJ
En la práctica, se frustró el plan de Barrionuevo para que el Congreso sea, de antemano, considerado irregular lo cual podría funcionar como un elemento político adicional que le quite volumen y asistencia al encuentro.
El barrionuevismo anticipa que luego objetará la realización del Congreso y lo resuelto en el mismo.
En paralelo, Lijo tampoco quiso resolver otro asunto: la semana pasada, Insfrán solicitó de 1,5 millón de pesos para financiar la realización del Congreso que están depositados en la cuenta bancaria del PJ que ahora controla Barrionuevo.
El juez no hizo lugar al pedido con lo cual el encuentro de Ferro deberá financiarse con recursos de los partidos provinciales o de dirigentes que aporten.
El foco se pondrá, entonces, sobre otro asunto: la cantidad de asistentes y el peso político de los mismos. Desde la intervención apuntan que casi no habrá gobernadores: los únicos confirmados son Insfrán y Alberto Rodríguez Saá (San Luis).
Los organizadores saben que ese es un revés, argumentan que la mayoría de los mandatarios no son congresales, y aseguran que aunque no concurran envían a sus delegados.
El bloque que comanda Insfrán y donde confluyen José Luis Gioja y, entre otros, el jefe del PJ bonaerense Gustavo Menéndez, pone la lupa sobre la cantidad de asistentes: en el conteo que hacen , dicen que estarán por encima de los 600 congresales.
En total, hay 927 delegados de los 24 distritos. El quórum para sesionar es de la mitad más uno o, en el segundo llamado, de un tercio.
El número, confían a Clarín, está garantizado porque habrá concurrencia masiva del PJ bonaerense (que tiene 277 congresales) y amplias mayorías de Entre Rios, Tucumán; Santiago del Estero, Capital y Santa Fe. Con eso, ya se alcanza más de la mitad, según el punteo.
Habrá escribanos para certificar la validez porque, además del mensaje político, habrá varios asuntos puntuales: modificar la Carta Orgánica para incorporar la paridad de géneros, aprobar los últimos balances y ratificar a los apoderados.
Patricia García Blanco y Eduardo López Wesselhoefft son los “abogados” del PJ y como parte de la intervención fueron objetados por el sector de Barrionuevo.
El tironeo político es lo de fondo. “Gioja insistió en hacer el Congreso: debió esperar el fallo de la Cámara. Está muy dividido el peronismo”, contó un operador que no asistirá pero siguió de cerca los preparativos.
Este jueves, en medio de las operaciones cruzadas, La Cámpora salió a respaldar el Congreso: no asistirá Máximo Kirchner, que no es Congresal, pero lo harán varios dirigentes de la agrupación como Eduardo “Wado” De Pedro y Andrés “Cuervo” Larroque, entre otros.
En simultáneo a la medida de Lijo, la Cámara Nacional Electoral CNE) declaró cerrado el plazo para la incorporación de elementos y actores en el expediente sobre la intervención del PJ con lo que se supone que la resolución de fondo está cercana en el tiempo.