Con toda la liturgia peronista como telón de fondo, Hugo Moyano blanqueó ayer que la victoria de Mauricio Macri es su gran apuesta política en el decisivo ballottage del próximo domingo. No lo dijo con palabras precisas, pero todos sus gestos y el tenor de su discurso en medio del acto por el Día del Militante convocado por su CGT, fueron contundentes para confirmar el auspicio electoral del líder camionero al candidato opositor de Cambiemos.
“Este gobierno no nombró a Perón durante muchos años y ahora tuvo que venir un hombre que no es del peronismo (por Macri) a inaugurar una estatua de Juan Domingo Perón”, reivindicó el jefe sindical desde el escenario montado frente a sede de la central, en la esquina de Azopardo e Independencia.
Si bien multitudinaria, la celebración estuvo muy lejos de los 30 mil manifestantes que pretendía convocar el moyanismo. La columna más numerosa la aportó el propio Sindicato de Camioneros, a la que se sumaron grupos de afiliados de otros gremios de la central disidente, como los municipales de Amadeo Genta (enrolado hasta hace algunas semanas con la postulación de Scioli), Uatre de Gerónimo Venegas, aeronavegantes, trabajadores del Ceamse, portuarios, propietarios de taxis y dragado, entre otros.
A la par de las feroces críticas a la administración de Cristina Fernández y hasta al propio candidato del FPV, Daniel Scioli, sorprendió en la alocución de Moyano el empeño puesto en la defensa de la figura de Macri, en especial en línea con la ofensiva oficialista para vincular al candidato de Cambiemos con un eventual ajuste de la economía y sus efectos sobre trabajadores y jubilados, en caso de resultar electo el domingo. “Me dijeron qué hacés al lado de Macri, ese neoliberal. Mientras veo que el chiquito, el ministro de Economía (por Axel Kicillof) se saca fotos con la jefa del FMI, el mismo que se hace el revolucionario”, reprobó. Y, casi de inmediato, lanzó un contundente consejo a los trabajadores: “Sepamos a quién votar para no equivocarnos una vez más”.
Advirtió, en esa línea, que el Gobierno “trata de confundir a muchos sectores de nuestra sociedad llamando a votar a los que ellos dicen” en defensa de la nacionalización de empresas como YPF y Aerolíneas Argentinas o de la estatización de las jubilaciones, pero aseguró que se trata de “hipócritas y revolucionarios de café”.
Moyano recordó entonces que durante la dictadura y la década del ’90, desde la CGT “peleábamos en contra de todas las privatizaciones y las jubilaciones, mientras otros se escondían debajo de la cama y hoy aparecen como los campeones de las nacionalizaciones y de las jubilaciones, eso lo que nos indigna”, acusó.
La puesta en escena de Moyano ofreció, más allá del guiño a Macri a cinco días del ballottage, un mensaje directo a la interna sindical, en medio de los acercamientos entre actores de diversas vertientes sectoriales para apuntalar el proceso de reunificación de la CGT. Una evidencia de ello fueron los panfletos distribuidos durante el acto que llamaban a garanti zar la continuidad del liderazgo del camionero tras el alumbramiento del nuevo gobierno.
fuente cronista.com