Al Fondo, le reclamó que “revise” sus “negativas y erróneas” proyecciones sobre una recesión en la Argentina, y sugirió que esas cifras podrían estar teñidas por segundas intenciones. Entre ellas, el tipo de vínculo entre el gobierno argentino y el organismo, al que acusa de no respaldar el “modelo de inclusión y crecimiento” de la presidenta Cristina Kirchner.
En lo que refiere a Estados Unidos, insistió en que “no puede” permitir que el juez Thomas Griesa ponga en peligro la reestructuración de la deuda “con un fallo imposible de cumplir”. Además, urgió al gobierno norteamericano a que concurra a la Corte Internacional de La Haya para dirimir la cuestión de los fondos buitre, algo que ya tuvo dos veces respuesta negativa de voceros del Departamento de Estado.
“Aún no nos han contestado de modo oficial. Estamos esperando una respuesta”, dijo Kicillof. Es la misma posición que expuso Cristina Kirchner en la reciente Asamblea de las Naciones Unidas, en Nueva York.