Eduardo “Cachi” Romano, secretario privado de Amado Boudou, se presentó esta mañana en los tribunales de Retiro para declarar como testigo ante el juez federal Ariel Lijo en el caso Ciccone. Romano deberá responder por las dos llamadas realizó con el titular de The Old Found, Alejandro Vanderbroele, a quien vicepresidente dice no conocer.
Las llamadas entre Vandenbroele y Romano, también de Mar del Plata, ocurrieron en octubre de 2010, el mismo mes en que concretó la resurrección comercial de la ex Ciccone, porque pesaba sobre ella un pedido de quiebra. A esas dos llamadas se suma al menos una tercera comunicación que “Cachi” Romano hizo al departamento del complejo River View de Puerto Madero, que pertenece a Boudou, pero cuando ya se encontraba alquilado al socio de Vandenbroele, Fabián Carosso Donatiello, quien reside en España. Supuestamente vivía en ese inmueble. Los cruces de llamadas representan un nuevo indicio sobre el supuesto vínculo que existiría entre Boudou y Vandenbroele. Esos cruces también exponen el rol crucial que Núñez Carmona asumió durante esos meses, cuando se comunicó varias veces con Resnick Brenner.
FORCIERI PIDIÓ POSTERGAR SU INDAGATORIA
Guido Forcieri, ex jefe de gabinete de Boudou cuando era ministro de Economía, pidió hoy postergar su declaración indagatoria en el caso Ciccone. El ex funcionario argumentó que se encontraba fuera del país, según confirmaron fuentes judiciales a LA NACION.
Forcieri, acusado de instar a la AFIP a que otorgue facilidades a Ciccone para pagar sus deudas fiscales, designó como abogado a Pablo Slomimski, quien asistió esta mañana a los tribunales de Retiro, en Comodoro Py 2002. En el escrito, Forcieri argumentó que era “materialmente imposible” que viajara desde la ciudad de Washington, en Estados Unidos, hasta Buenos Aires para prestar declaración indagatoria, por lo que pidió una postergación.
La semana pasada, el juez Lijo decidió citar a Forcieri, luego de que el ex jefe de asesores de la AFIP, Rafael Resnick Brenner, declarara que el ex funcionario lo instó a salvar Ciccone y le presentó al socio de Boudou, José María Núñez Carmona, como el encargado de seguir el trámite.
En un comunicado, Forcieri desmintió las afirmaciones de Resnick Brenner. “Jamás presenté al Sr. Núñez Carmona ni a nadie al Sr. Resnick (sic); jamás me referí hacia el Sr. Resnick en nada que tenga que ver ni remotamente con la empresa Ciccone; jamás tuve la oportunidad de ver, ni pasó por mis manos el expediente por el cual tramitó el pedido de la empresa Ciccone”, escribió. Y deslizó que Resnick Brenner le pidió como un favor personal que intercediera en un viejo expediente para que su padre cobrara una deuda millonaria. El asunto venía mal porque todos los dictámenes le habían sido desfavorables.
fuente lanacion