Consultado sobre si la medida contra el ex funcionario kirchnerista por presunto enriquecimiento ilícito tuvo que ver con que la causa pasó del juez federal Norberto Oyarbide a manos de quien hoy la tiene a su cargo, Sebastián Casanello, Rívolo respondió: “La posibilidad de que esto sea así es absolutamente cierta”.
El fiscal remarcó también que “la contundencia de las pruebas fueron monstruosas”, por lo tanto, señaló, “se hubiera demorado más pero la causa no hubiera tenido otro camino que el que decidió Casanello”.
Jaime fue procesado por presunto enriquecimiento ilícito por lograr 12.500.000 pesos durante sus seis años como funcionario de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
El juez Casanello le atribuyó a Jaime poseer un avión, 13 autos, ocho inmuebles, un hotel, un spa y acciones en empresas.
Rívolo, quien admitió haber disfrutado de una “buena sensación” cuando se enteró del procesamiento, contó que desde que se inició esta causa contra Jaime, surgieron “muros permanentemente en la investigación” y que en el expediente “hubo muchos cambios de criterios llamativo”.
“Cuando estábamos por indagar a la familia de Jaime, la causa fue parada”, evocó e incluso comentó que el ex secretario de Estado “designó en la causa como perito a mi contador” lo cual, se alarmó, no fue considerado “incompatible”.
En diálogo con radio América, se lamentó: “Se intentó en muchas oportunidades neutralizar pruebas, claramente. Hubo sumarios administrativos en mi contra respecto de la recepción de testimoniales en la Fiscalía como si esto no lo pudiéramos hacer. Y fue un golpe muy duro la neutralización de los mails (que comprometían a Jaime)”.
fuente cronista.com