Fuentes policiales confirmaron a la agencia Télam que se trata del ex oficial Juan Mateo, que pertenecía a la división platense de Narcotráfico de la Policía y estaba desafectado de la fuerza desde septiembre de 2009, investigado por supuestos delitos por Asuntos Internos.
El miércoles pasado, tres delincuentes ingresaron armados al despacho de Sara Derotier de Covacho -titular de la Secretaría- y obligaron al personal a abrir la caja fuerte, donde había 8 mil pesos y documentación vinculada con juicios contra responsables de la represión ilegal en la última dictadura.
Aunque en un principio se investigó el tema como un episodio más de la seguidilla de hechos de inseguridad, el gobernador Daniel Scioli le dio otro tono. "Se trata de un comportamiento intimidatorio y mafioso", sostuvo.
La propia Covacho aseguró que "no era el objetivo el robo material; la cuestión era llevarse la notebook (personal), la máquina fotográfica, la filmadora y los legajos".
La secretaria de Derechos Humanos fue sorprendida en una de las habitaciones de la antigua residencia -que alguna vez perteneció a la familia del actual embajador argentino en España, Carlos Bettini- por el ingreso de los delincuentes que exigieron la entrega de las llaves de la caja fuerte. Ninguno ocultó el rostro y demostraron "perfecto control de la situación".
Una vez que ataron a Covacho y sus colaboradores tomaron los ocho mil pesos y las carpetas que había en la dependencia oficial. También las máquinas electrónicas y los celulares de los empleados. Previamente, habían cortado los cables de todas las líneas telefónicas.
fuente clarin