El reconocido cómico argentino reclamó ser Venezuela y se quejó por los evasores impositivos. Insólitamente, se conoció que no paga la patente de sus costosos autos, incumplió ante la AFIP, compró varias propiedades y lleva una lujosa vida en la Torre Chateau Puerto Madero con un salario insignificante.
“Si tarde o temprano vamos a ser Venezuela, seamos Venezuela ahora, loco”, reclamó Rubén Enrique “Dady” Brieva en relación al debate que generaron distintas revelaciones periodísticas y las denuncias sobre investigaciones y actividades de espionaje ilegales.
El reclamo de Brieva se enmarcó dentro de sus constantes apariciones en la televisión opinando sobre la gestión de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, y elogiando al kirchnerismo duro. Incluso, sugirió que Alberto Fernández tomó al país en condiciones similares al Titanic.

Las advertencias políticas del cómico argentino, al igual que sus lecciones sobre el socialismo caribeño, son lanzadas a diario desde su lujoso departamento de 185 m2 ubicado en la calle Julieta Lanteri, en Puerto Madero, valuado en 1.460.000 dólares y con expensas que rondan los 50 mil pesos mensuales. Como los dirigentes sociales que reclaman una reforma agraria mientras reciben jugosas donaciones del Vaticano, o los líderes políticos que regalan discursos sobre austeridad escritos en sus despachos de Barrio Parque, Brieva da clases de periodismo, política y hasta de derecho tributario desde la exclusiva Torre Chateau Puerto Madero.
Dentro de sus amenities, los vecinos de la Torre Chateau cuentan con conserjería, ascensor panorámico, salón de fiestas, gimnasio, peluquería, spa, lobby bar, sala para chicos, pileta climatizada, piscina cubierta, juegos para chicos en exterior, cancha de tenis, SUM, quincho con gran deck, ascensor con TV, y una envidiable vista a la reserva y a la torre El Faro desde el piso 35. Además, dentro del edificio también funciona el exclusivo club Chateau.
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