
El 18 de junio de 2016, con Juan Espadas como alcalde de la ciudad, era la fecha puesta por el Ayuntamiento de Sevilla para recuperar dos de los edificios municipales que tenía
alquilado bajo el régimen de renta antigua en el Parque María de Luisa y que afectaba a los históricos Bar Citröen y La Raza. La administración local había decidido dar por extinguida dicha concesión. Entonces se iniciaba un largo camino judicial en ambos casos, que ahora vuelve a dejar otro nuevo episodio. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía avala la decisión del Ayuntamiento en el caso del restaurante del Grupo La Raza, que no se va a conformar con esta resolución. Tal es así, que desde el grupo hostelero de Pedro Sánchez Cuerda se ha trasladado a este periódico que los abogados están estudiando el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, emitida por la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo y con fecha de 21 de mayo, para preparar un recurso ante el Tribunal Supremo. La decisión de continuar la batalla judicial del Grupo La Raza llega después de que el TSJA haya desestimado su recurso interpuesto en su día contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 13 de Sevilla, en la que se respaldaba los acuerdos adoptados en 2016 por el Ayuntamiento hispalense, para la extinción de la concesión, derivada de un arrendamiento de renta antigua, en virtud de la cual el grupo hostelero explota el restaurante homónimo del parque de María Luisa, un espacio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y de titularidad municipal. No obsante, la actividad del restaurante se ha matenido con nornalidad desde entonces gracias a las medidas cautelares que dictó el citado juzgado en septiembre de 2016, por las que el establecimiento podía permanecer abierto hasta que haya una sentencia en firme. De momento, sigue estando la carta del Supremo. El contrato de alquiler en litigio y del que surge este caso se remonta a 1972. Tras sucesivas prórrogas, el Consistorio acordó extinguir los contratos de arrendamiento de sus locales de negocio formalizados con anterioridad al 9 de mayo de 1985, conforme a lo recogido en la Disposición Transitoria Tercera de la Ley de Arrendamientos Urbanos. En consecuencia, el 2 de mayo de 2016 expiraba la última prórroga que regía sobre el contrato correspondiente al restaurante La Raza. Dicho grupo hostelero alega que dicho contrato se extiende hasta 2022, exponiendo que el 2 de mayo de ese mismo año concluye la última prórroga del arrendamiento suscrito hace medio siglo. Esta no es la primera vez que el TSJA avala la decisión del Ayuntamiento de Sevilla en este sentido, pues con la concesión del Bar Citröen el tribunal andaluz falló en la misma línea que ahora. También los propietarios de dicho mítico establecimiento, también ubicado en el parque de María Luisa, anunciaron su recurso ante el Tribunal Supremo, en cuya mesa está ahora decidir sobre este asunto. La Raza es un negocio familiar que fundó en 1932 José Rodríguez Cala con una bodega de manzanillas, Barbiana. Después cogió el traspaso de la cervecería Babiera en la calle Sierpes y montó el célebre Los Corales. Y a mediados de siglo incorporó la Hostería del Prado y el restaurante del Parque de María Luisa, que es el buque insignia de este grupo hostelero.
FUENTE DIARIO ABC:
