
Las supuestas piezas históricas del régimen nazi confiscadas en 2017 por la Policía Federal son, en su mayor parte, falsificaciones, afirmó el semanario alemán Der Spiegel, que se remite a un informe
pericial de la Policía.
De acuerdo con esa publicación, que tuvo acceso a un informe de la Policía Federal de lo Criminal (BKA) y se comunicó con el perito Stephan Klingen, de los más de 80 objetos decomisados “prácticamente nada es auténtico”.
Las piezas sí fueron fabricadas en los años 30; sin embargo, las inscripciones y las esvásticas no fueron añadidas hasta después de 1945.
Klingen, que trabaja para el Instituto Central de Historia del Arte de Múnich, incluso sospecha que los objetos no proceden originalmente de Alemania.
Un busto de Adolf Hitler. (AFP)
El “tesoro Nazi”, tal y como fue bautizado por la prensa internacional, fue hallado por la Policía Federal el 9 de junio de 2017 escondido tras un falso tabique en el domicilio de un comerciante de antigüedades en Beccar, a 20 kilómetros de Buenos Aires.
Entre los objetos se encuentran varias efigies de Adolf Hitler -entre ellas un busto-, un instrumento para medir cráneos adornado con una esvástica, cascos, cuchillos, medallas, una pintura y una lupa que habría pertenecido al máximo dirigente nazi, así como una estatua que representa un águila imperial.
A pesar de que la Policía Federal Argentina había pedido ayuda a sus homólogos alemanes para verificar la autenticidad de las piezas, las autoridades locales y los medios de comunicación habían partido del hecho de que se trataba de originales.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, explicó incluso entonces que el hallazgo incluía fotos que mostraban algunos de los instrumentos siendo utilizados por el propio Hitler.
Un supuesto instrumento para medir cráneos.
El mes pasado, la colección fue entregada en una ceremonia oficial al Museo del Holocausto de Buenos Aires, donde estaba previsto que fuera exhibida al público de forma permanente a partir del próximo 1 de diciembre.
“Cuando vinieron los peritos de Alemania se sorprendieron al ver todos esos elementos, no lo podían creer. Dijeron que eran de la época del nazismo y que algunos de ellos contaban con algunas modificaciones para comercializarlos más fácilmente”, declaró entonces el jefe de la Policía Federal argentina, Néstor Roncaglia.
Fuente: EFE