
Cincuenta años de cárcel. Esa fue la pena pedida este viernes por la fiscal Marina Lara para Fernando Benítez, el principal imputado por el atroz cautiverio que sufrieron dos mujeres el año
pasado en Bahía Blanca. Lara lo considera responsable del intento de homicidio, el abuso y otras vejaciones contra las dos jóvenes. También cree la fiscal que esos delitos no podrían haberse llevado a cabo sin las complicidades de Gonzalo Benítez —hermano de Fernando— y de la madre de ambos, Nélida Llanos, para quienes pidió once años y medio de cárcel.
En la mañana de este viernes, el alegato de la representante del Ministerio Público abrió la penúltima jornada del juicio oral iniciado el lunes en los tribunales bahienses. Ninguno de los tres acusados asistió a esta audiencia, luego de estar presentes en las cuatro jornadas anteriores.
Fernando está detenido desde marzo del año pasado; mientras que sus dos familiares fueron excarcelados a mediados de 2018.
Para la fiscal, la actitud de Fernando Benítez llevaba a dejar sin vida a las dos víctimas. La funcionaria judicial dijo que él drogaba a las mujeres, abusaba de ellas y de forma constante amenazaba con matarlas si escapaban de su casa y contaban lo que allí les pasaba.
Lara consideró que toda la conducta de Fernando Benítez quedó probada “de manera amplia y abundante” con la prueba recogida durante la instrucción y las audiencias del juicio.
La fiscalía había ofrecido 98 testigos para declarar durante el juicio, pero la etapa de debate se cerró el jueves al mediodía después de que se escucharan solo 30 testimonios, entre ellos los de las dos víctimas. También se desechó la propuesta de los abogados de las mujeres de que los jueces concurrieran a la casa de los Benítez. Los magistrados consideraron que era más que suficiente con lo que ya se había expuesto.
A los delitos con los que llegó Fernando Benitez al juicio —tentativa de homicidio agravado, abuso sexual con acceso carnal y gravemente ultrajante, privación ilegal de la libertad y suministro de estupefacientes—, Lara los consideró agravados por considerarlos encuadrados en la figura de violencia de género, lo que le permitió a la fiscal elevar el pedido de pena para el principal acusado —que tiene una condena previa— hasta 50 años de prisión.
En los casos de Gonzalo Benítez y Nélida Llanos, la fiscal los consideró partícipes necesarios y pidió que se los condenara por la privación ilegal de la libertad y los vejámenes contra ambas mujeres. Consideró que no podían desconocer lo que ocurría dentro de la casa. A la solicitud de once años y seis meses de prisión que hizo para ambos, Marino sumó el pedido de que se ordenara su detención, si el Tribunal los declara culpables.
Las dos mujeres víctimas llegaron a la vivienda ubicada en Güemes al 3700, en el barrio Smata de Bahía Blanca, luego de haber conocido Fernando Benítez a través de Facebook y de haberse encontrado con él en boliches de esa ciudad. Una vez en la casa, comenzaron a sufrir los tormentos. La mayor de las mujeres, de 23 años, permaneció un mes y medio dentro de la vivienda, mientras que la otra, pasó tres semanas hasta que logró huir y develar el caso.
Tras la exposición de los abogados querellantes, Viviana Lozano y Gustavo Avellaneda, y de los defensores oficiales Carlos Carnevale, Germán Kiefl y Sebastián Cuevas, que se escucharán este viernes, el Tribunal 1 de Bahía Blanca —integrado por Ricardo Gutiérrez, Hugo De Rosa y Claudia Fortunatti— anunciará en qué día de la semana próxima dará a conocer su veredicto.
En los últimos diez años en Argentina hay un promedio de un femicidio cada 30 horas. Según estadísticas de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema, sólo en 2018 fueron 278. La mayoría de los asesinatos ocurren en las casas de las víctimas y son cometidos por parejas o ex.
Dónde llamar
Atención para mujeres en situación de violencia.
Atención a Víctimas de Violencia Familiar.
Bahía Blanca. Corresponsalía.
LGP