Robert Mugabe, el hombre fuerte que proclamó “Zimbabwe es mío”

Por Alan Cowell

Robert Mugabe, el primero en llegar a ser primer ministro y luego presidente de Zimbabwe, que trocó el manto de libertador por la armadura de un tirano,

y presidió durante la decadencia de una de las tierras más prósperas de África, murió el viernes a la edad de 95 años.

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La muerte fue anunciada por su sucesor, el presidente Emmerson Mnangagwa.

“Con mi más profundo pesar, anuncio el fallecimiento del padre fundador de Zimbabwe y ex presidente, el Cde Robert Mugabe”, escribió en Twitter, utilizando la abreviatura de camarada en inglés. “Mugabe fue un ícono de la liberación, un panafricanista que dedicó su vida a la emancipación y el empoderamiento de su pueblo. Su contribución a la historia de nuestra nación y continente nunca será olvidada”.

En agosto, Mnangagwa había dicho que Mugabe pasó varios meses en Singapur recibiendo tratamiento por una enfermedad no revelada.

Mugabe, el jefe de Estado con más edad en el mundo antes de su destitución en 2017, fue el único líder que el pueblo de Zimbabwe había conocido desde la independencia, en 1980. Al igual que muchos de los liberaron a sus países, Mugabe creía que Zimbabwe era de su propiedad para gobernarlo hasta el final. En un discurso ante la Unión Africana en 2016, dijo que seguiría en el poder “hasta que Dios lo disponga’”.

Durante estos años, Mugabe permaneció indescifrable, algunos dirían conflictuado. Remoto, calculador, ascético y cerebral, un revolucionario a su estilo inspirado por lo que alguna vez denominó “pensamiento marxista-leninista-maoísta”, aparentaba una forma académica, sabionda y arrogante, vestigio de sus primeros años como maestro. Pero su hambre de poder no se diluyó.

El actual presidente de Zimbabwe, Emmerson Mnangagwa, fue el encargado de anunciar oficialmente la muerte de su predecesor Robet Mugabe. /AFP

El actual presidente de Zimbabwe, Emmerson Mnangagwa, fue el encargado de anunciar oficialmente la muerte de su predecesor Robet Mugabe. /AFP

En una entrevista con la televisión estatal en su cumpleaños número 93, en febrero de 2017, Mugabe indicó que se presentaría nuevamente en las elecciones presidenciales en 2018.

“Quieren que me presente como candidato a las elecciones; quieren que lo haga en todo el partido”, dijo. “La mayoría de las personas sienten que no hay un sucesor para mi reemplazo, alguien que para ellos sea aceptable, tan aceptable como yo”.

Y agregó: “El pueblo, juzga a todos sobre la base del presidente Mugabe como parámetro”.

Los acontecimientos no sucedieron así. En noviembre de 2017, oficiales del ejército, temiendo que Mugabe consagrara a su segunda esposa, Grace Mugabe, como su heredera política, se levantaron contra él. En unos días que fueron dramáticos, fue arrestado bajo prisión domiciliaria y obligado por su partido político, ZANU-PF, a renunciar.