

Cuando faltan casi dos meses para las elecciones del 27 de octubre, el Frente Despertar y el Frente NOS buscarán en la próxima campaña los votos que
Luego de haber obtenido un quinto puesto entre las opciones más votadas del país (2,63%), desde NOS -que postula a Juan José Gómez Centurión como candidato presidencial- adelantaron que incorporarán a su discurso de campaña el debate por el futuro de la economía y el rol de las fuerzas de seguridad.
En tanto en Despertar (sextos, con el 2,18%, encolumnados tras el economista José Luis Espert) insistirán con la necesidad de “cambiar el sistema argentino de raíz”, tanto desde el plano político como el económico y social.
Aunque se trata de números poco significativos como para alzarse con cargos ejecutivos, ambos espacios aspiran a sumar diputados en el Congreso, gracias a una buena elección en las provincias del litoral, para NOS, y en la ciudad de Buenos Aires y Santa Fe, en el caso de Despertar.
Al tratarse de formaciones que no habían disputado elecciones con anterioridad, la posibilidad de alzarse con bancas de legisladores nacionales -analizan en ambos espacios- servirá para construir un armado más sólido de cara a las elecciones de 2021, sobre todo teniendo en cuenta la falta de fondos para la campaña.
“La estrategia de campaña que llevemos a cabo será la que permita potenciar a un partido sin recursos económicos. Nos basaremos en las redes sociales y en la visita de los candidatos a las provincias”, explicaron a Télam fuentes del comando de campaña de NOS, donde Gómez Centurión es acompañado por Cynthia Hotton en la fórmula presidencial.
Por su parte, Luis Rosales, candidato a vicepresidente y nuevo jefe de campaña de Despertar, confirmó a esta agencia que desde las PASO su espacio “cuenta con menos financiamiento y habrá que ahorrar gastos”.
“Vamos a hacer una campaña para mostrarle a los argentinos que estamos a punto de cometer un error al darle una nueva oportunidad a un sistema que, con el pretexto de la grieta, nos está haciendo fracasar”, apuntó Rosales, para quien “el panorama es muy poco alentador si llegara a ganar Alberto Fernández y no aplica un cambio de rumbo”.
La respuesta mecanica suele ser "no". Es razonable. Daniel Scioli se ha ganado, en innumerables combates eludidos, la fama de ser un pusilanime. Los Kirchner se han apropiado de el como de un bien de uso electoral y lo han destratado en público sin provocar mas reacción que la encantadora sentencia "la gente interpreta mis silencios".Scioli, ayer, con sus ministros Alberto Perez y Ricardo Casal. Por Carlos Pagni