

La funcionaria judicial Mariel Borrutto juró hoy como nueva jueza federal de la ciudad fueguina de Río Grande y así quedó a cargo de la causa que
Borrutto dijo “conocer” esa investigación por haber intervenido en ella en su carácter de secretaria del mismo organismo judicial, y sostuvo que ahora continuará ligada al expediente pero “desde otra mirada”.
La flamante magistrada, que fue designada por el Poder Ejecutivo Nacional a través del decreto 319 del 2 de mayo de este año, tendrá a su cargo las declaraciones indagatorias de 18 ex militares imputados de torturas, fijadas por el juez Federal subrogante Federico Calvete la semana pasada.