Las últimas chinas de los pies vendados, una brutal tradición para “conseguir un buen marido”

La milenaria y brutal tradición de vendar los pies de las mujeres chinas para que no les crecieran más de 8 centímetros se abolió en la segunda década del siglo XX.

Pero esa costumbre pesaba más que la ley y muchas siguieron sufriendo para tener, supuestamente, un buen matrimonio o un buen futuro.

Ahora solo quedan vivas las últimas víctimas.