

Los ingresos de Libia por la venta y explotación de petróleo superaron los 24.400 millones de dólares en 2018, equivalente a un incremento de 78% respecto del
La suba se dio pese a los reiterados ataques que sufrieron la mayoría de los yacimientos, en especial los del oeste de Libia, bloqueados ocasionalmente por milicias para forzar al gobierno sostenido por la ONU en Trípoli a introducir mejoras sociales.
El país debió sobrellevar, a su vez, combates que se registraron en el golfo de Sirte, corazón del la industria petrolera libia, controlado por el gobierno de Tobruk, que tutela el mariscal Jalifa Hafter, hombre fuerte del país, reseñó la agencia EFE.