Triple Fuga: por qué Martín Lanatta dice que “lo usaron”

“Nos usaron para la campaña política, para perjudicar a Aníbal Fernández. Y después, vino la venganza. Nos querían matar en la cárcel y por eso nos fugamos”.

Esta es, muy

resumida, la versión que dio Martín Lanatta (44) sobre los motivos que supuestamente lo empujaron al espectacular escape de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear ocurrido el 27 de diciembre de de 2015. Fue la fuga que conmovió al país, con Maurico Macri y María Eugenia Vidal recién asumidos y el kirchnerismo en plena retirada.

Esta mañana, Lanatta, junto con su hermano Christian (46) y Víctor Schillaci (36) comenzaron a ser juzgados por un tribunal de La Plata por esa evasión, en el primero de los cuatro debates orales que deben afrontar por lo que hicieron durante el escape. Los tres estaban detenidos por el triple crimen de General Rodríguez, condenados a perpetua. Como un capricho del almanaque hoy se cumplen 10 años desde que encontraron muertos a Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), en un presunto ajuste de cuentas por su vinculación con la venta de efedrina a narcos mexicanos y de medicamentos adulterados.

“Primero, nos hicieron esa nota arreglada para el programa de (Jorge) Lanata, donde tenía que meter a Aníbal Fernandez (entonces pre candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el FPV) en la causa de General Rodríguez”, dijo Lanatta al juez Juan José Ruiz, sin explicar quién habría sido el que lo obligó a “meter a Aníbal”.

Martín Lanatta, a punto de declarar

Martín Lanatta, a punto de declarar

De acuerdo con el relato del hombre que se fugó por casi 15 días y terminó atrapado con sus cómplices en Santa Fe, luego de esa presunta “utilización política” por parte del periodista de Canal 13 llegó la represalia: “Vino un abogado de parte de Fernández a pedirme que desmintiera todo. Tengo grabada esa charla, que duró más de una hora”, contó el imputado. Allí los habrían amenazado de muerte, a él, a su hermano y a los hermanos Schillaci. “No teníamos otra opción. Nos escapábamos o nos mataban”, fue su argumento.

Lanatta agregó una historia que ya había contado antes: la del presunto retiro de las cámaras de seguridad de los pabellones de la cárcel, algo que entendía como la acción previa de una supuesta represalia mortal. “Para que nadie pudiera ver quién fue”, explicó. Por eso, dijo, habían pedido su traslado al sector de Sanidad del penal de Alvear.