

El cuñado del rey de España, Iñaki Urdangarin, tiene cinco días para ingresar de forma voluntaria en cualquier prisión de España, para cumplir la condena de cinco
El esposo de la infanta Cristina, quien llegó a la sede judicial acompañado por su abogado, Mario Pascual Vives, fue recibido con gritos de “¡chorizo!”, “¡ladrón!” y “¡los Borbones a los tiburones!”, por una veintena de personas que se concentraron en el lugar. Apenas estuvo unos minutos dentro de los juzgados.
El caso Nóos, por el que fue condenado Urdangarin, estalló hace más de diez años, poniendo a la Corona española por primera vez en el centro de una trama de corrupción.