
prescripción médica y sin supervisión profesional.
Sus consecuencias más graves son la farmacodependencia, el “enmascaramiento” de una enfermedad, las posibles reacciones alérgicas, los daños en los órganos y la muerte.
En la Argentina, un 53% de la población se automedica, siendo los antigripales, los antibióticos y los ansiolíticos los medicamentos más frecuentemente auto indicados.
