La cúpula castrense, de la que una vez formó parte Anan, lo culpó de “falsificar documentos oficiales que sugieren que concluyó el servicio militar para poder postularse a presidente”; de “no obtener el consentimiento del Ejército para ocupar el principal cargo del país” y de tratar de “abrir una brecha entre las Fuerzas Armadas y el pueblo de Egipto”.
“Nuestra conciencia fue encarcelada por cinco años y todo el mundo debe permanecer en silencio”, escribió el abogado de Geneina, Ali Taha, en Facebook. “Geneina está entre rejas pagando el precio del silencio”, agregó el abogado, citado por la agencia de noticias alemana DPA.