Entre el oficial y el paralelo llega al 118%. Entre el turista y el blue saltó al 26% e incentiva el “puré”. Entre el contado con liqui y el MEP llega al 9%. Por Gustavo Bazzan
La marcha ascendente de los dólares alternativos no se detiene. Y las brechas dentro del mismo mercado se empieza a abrir cada vez más. La más importante, la que mira el gobierno, es la que separa al dólar mayorista del contado con liquidación.

Una línea de colectivo para cada tipo de dólar.
El mayorista está en 77, el contado con liqui (CCL) en 170. La distancia entre ambos valores ya está en 118%. Pero también el CCL se separa del dólar Bolsa, que está cotizando en $ 156. En este caso la brecha entre ambos valores es de 9%. Otra forma de decirlo: poner dólares en una cuenta afuera cuesta un 9%.
Y finalmente está el blue, que está en 171 pesos. En este caso hay que ver la diferencia entre este precio y el dólar turista, que se ubica en 135 pesos. La brecha aquí es de 26%, lo que termina siendo un incentivo a hacer el puré.
Claro que es un negocio que quedó reducido a muy pocas personas, las que aún están habilitadas para comprar dólar ahorro-turista, que aceptan gustosas pagar dos impuestos (solidario del 30% y anticipo de Ganancias, 35%) porque así y todo es el dólar realmente existente y legal más accesible para comprarlo de manera legal.
Lo que se desprende de esto es que aquel objetivo del ministro de Economía Martín Guzmán (“estabilizar las brechas para luego achicarlas”) parece estar cada vez más lejos de cumplirse.
El Presidente Alberto Fernández niega ante empresarios que se vengan eventuales devaluaciones o mega devaluaciones. La vice jefa de gabinete Cecilia Todesca rechaza avanzar hacia una formalización del desdoblamiento cambiario.
Ajeno a esas devaluaciones, el mercado sigue operando mirando las reservas del Banco Central y sobre todo, la realidad de la oferta y la demanda: hay pocos dispuestos a vender dólares y muchos a comprarlos. Oponerse a la fuerza de gravedad es difícil.
Los especialistas dicen que un paso a ensayar sería retirar las restricciones para operar dólares contado con liqui o dólar Bolsa. Por restricciones, se menciona al parking, es decir la cantidad de días que tienen que mediar entre que un inversor compra con pesos títulos en dólares y que los puede vender contra dólares, ya sea puestos en una cuenta local (dólar Bolsa) o extranjera (dólar CCL).
Si ese parking de 15 días se levantara, podría normalizarse el flujo de oferta de divisa y, tal vez, le quitaría presión a las cotizaciones.
Al margen de esas especulaciones, la devaluación no se detiene. Una forma distinta de mirarla es esta. El peso, contra el dólar oficial, vale US$ 0,012. Se podría hablar de un peso blue: en este caso el peso vale 0,0059 dólares.
Estas cifras reflejan por sí solas por qué los funcionarios de Economía y el Banco Central están ansiosos porque se abran las fronteras a turistas extranjeros, que encontrarán en Buenos Aires y los distintos puntos turísticos precios bajísimos. Precios impensables, propios de un país de tercer mundo.
Fuente Clarín

