
Junts per Catalunya y ERC no han tardado ni 24 horas en buscar una fórmula para llenar el vacío de poder que deja la inhabilitación del ya expresidente de la Generalitat Quim
Torra, que se hizo efectiva ayer. Este martes a primera hora las dos grandes formaciones soberanistas han rubricado un acuerdo con el que se reparten el control del ejecutivo autonómico hasta la celebración de las próximas elecciones. No obstante, no situarán a nadie al frente del Govern, dejando así la presidencia «vacante» para denunciar así la «represión» del Estado. Con todo, el nuevo ejecutivo post-Torra tendrá un nuevo referente, el hasta ahora presidente y consejero de Economía, Pere Aragonès (ERC). Según consta en el acuerdo entre neoconvergentes y republicanos, al que ha tenido acceso ABC, este asumirá «interinamente» unas «funciones limitadas» de presidencia. «Asimismo, y respetando la voluntad manifestada por Torra, se ha acordado también que, una vez inhabilitado, no asumirá ningún rol simbólico en relación al Govern en funciones», añade el pacto.
FUENTE DIARIO ABC: