
Isabelle -nombre ficticio para preservar el suyo- ya entiende el español aunque aún le cuesta un poco hablarlo. Llegó a España desde África hace dos años embarazada y sin saber ni una
palabra del idioma, en una situación de extrema vulnerabilidad. Hoy, gracias a la ayuda de numerosas personas en este camino en el que ha puesto empeño y fuerza, vive en Sevilla con su hija en un piso compartido con una compañera y está a punto de comenzar un trabajo como limpiadora. Sigue leyendo en Sevilla Solidaria.
FUENTE DIARIO ABC:
