Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Archivo de Notas TotalNews Agency
No Result
View All Result

Fernández no tendrá plan, pero tiene dos ministros de economía

Redacción TN by Redacción TN
20 septiembre, 2020
in Politica
0
Fernández no tendrá plan, pero tiene dos ministros de economía
0
SHARES
0
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

Guzmán había aconsejado no tocar la venta del dólar ahorro, pero Pesce prácticamente la liquidó. Al efecto devastador de la cuarentena se suma la falta de credibilidad del presidente.Por Sergio Crivelli

Con el cepo cambiario el gobierno llevó primero la economía a un callejón sin salida y acaba de completar su obra tapiando la entrada. Las restricciones drásticas al acceso a la moneda norteamericana generaron un salto del “blue” más allá de los 140 pesos, riesgo de default para el sector privado y todo hace prever que profundizarán la una histórica recesión.

La decisión generó un pesimismo unánime. El mejor resumen fue el de la Fundación Mediterránea que opinó que “tanto por la magnitud de la brecha cambiaria como por la vulnerabilidad que introduce sobre la salud financiera de las empresas, el actual cepo se encamina a producir daños sobre el sector real de la economía de mayor magnitud que los experimentados durante la vigencia del ‘cepo original’, entre 2012 y 2015”. Ningún kirchnerista salió a defenderlo.

El Covid es un problema con el que Alberto Fernández se topó sin buscarlo, pero los errores económicos son decisiones propias y obedecen a la falta de rumbo. Antes de su victoria electoral la compra permitida para atesoramiento era de 10 mil dólares. A partir del 28 de octubre fue reducida a 200 dólares en cuenta bancaria más 100 en efectivo. Después a 200 dólares gravados por un 30% de impuesto “solidario”. A eso se acaba de sumar un 35% de impuesto a las ganancias. En los hechos, dos fuertes devaluaciones en menos de un año.

El presidente alegó que la medida obedecía a la falta de dólares. Tenía razón, las reservas del Banco Central son mínimas. Lo que no debería parecer lógico es, en cambio, que siga la presión sobre el tipo de cambio después de tamaña depreciación del peso. ¿No se pregunta por qué la gente sigue comprando a cualquier precio? La causa de esta conducta es obvia: no sólo faltan dólares, sobran pesos, porque el Central emitió de manera torrencial.

Sin embargo, el problema más grave no es el monetario, sino el proceso de toma de las decisiones del gobierno. A mediados del mes pasado el presidente del Central, Miguel Pesce, convenció a Alberto Fernández para que abriera el paraguas sobre la posible eliminación de la venta de los 200 dólares. La sangría de reservas era inmanejable.

Fernández lanzó la idea en una de sus innumerables entrevistas en las que habla sin filtros sobre cualquier asunto. Pocas horas más tarde fue corregido “off the record” desde el Ministerio de Economía, porque si el canje de la deuda había sido realmente un éxito como se promocionaba, la presión cambiaria disminuiría como efecto de la confianza en la recuperación económica. Nadie apostaría al dólar. Fortalecer el cepo significaba por lo tanto mostrar desconfianza. Borrar una vez más con el codo lo escrito con la mano.

El razonamiento de Guzmán era correcto, pero el problema no era de lógica sino de consistencia con la realidad. Por lo tanto la sangría continuó con tanta fuerza que no hubo otra salida que apretar el torniquete. Pesce se quedó con la última palabra aunque los dólares siguieron yéndose. El jueves se fueron 48 millones. La tendencia no se revirtió y el daño fue doble, porque uno de los méritos del acuerdo logrado con los acreedores, había sido el de permitir que las empresas no se vieran privadas del acceso al financiamiento externo. El ultracepo es un fuerte retroceso en ese plano ya que las fuerza a renegociar sus vencimientos y a defaultear eventualmente sus deudas.

El hecho de que el presidente no tenga un plan económico, pero sí dos ministros es coherente con la naturaleza general de su gobierno. La última palabra en materia política tampoco la tiene él sino su vice. Hay un doble comando y una gestión con dos agendas: la de la vice, que apunta a resolver su situación penal, y la del resto de la sociedad que está estancada mientras la economía se deteriora y la pobreza crece de manera vertical. El desconcierto y el pesimismo reflejan ese fenómeno. Desapareció la inversión, hay cierre y éxodo de empresas extranjeras que nadie quiere comprar.

En estas circunstancias adversas debería dar señales de solidez institucional y consenso político, pero Fernández embiste contra jueces independientes y contra el procurador general de la Nación para aliviar la situación de la vicepresidenta. Al mismo tiempo le recorta recursos arbitrariamente al principal distrito que controla la oposición. En pocas palabras hace causa común con su vice para potenciar los conflictos y el clima de confrontación.

Un ejemplo perfecto de la decepcionante de la brevísima trayectoria presidencial es el de la cuarentena que desembocó en un notable fiasco político. Ese fracaso lo llevó a abandonar las clases magistrales con “power pot” y reemplazarlas por un posteo en las redes en el que los anuncios los hace una locutora. El presidente desertó. El grosero aprovechamiento político del virus no podía terminar bien. El resto de su gestión deja cada vez menos dudas.

Fuente La Prensa

Previous Post

Temporal causó algunos daños en Puerto Casado

Next Post

Un prófugo del caso Cuadernos vinculado a Daniel Muñoz ya era investigado por los EE.UU. antes de que arranque el caso

Next Post

Un prófugo del caso Cuadernos vinculado a Daniel Muñoz ya era investigado por los EE.UU. antes de que arranque el caso

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No Result
View All Result
  • Activity
  • Archivo TotalNews
  • Búsquedas
  • celp exchange details(Advanced Design)
  • cmc exchange details
  • Members

© 2025 Totalnews Agency