
Otra vez el Senado quedó envuelto en tensiones políticas que complican su normal funcionamiento. Después de que se retirara -el miércoles- del recinto denunciando irregularidades, la bancada de Juntos por
el Cambio amenaza con impugnar la sesión del miércoles ante la Justicia, mientras pide un “gesto político” de la vicepresidenta Cristina Kirchner para destrabar la situación.Por Jazmín Bullorini
“Más allá de la judicialización que vamos a hacer, esperamos que el sentido común se imponga y que el oficialismo nos convoque al diálogo para subsanar la situación en un marco de acuerdo”, aseguró a Clarín el jefe del interbloque opositor, Luis Naidenoff, quien este viernes encabezará una reunión con su bloque para definir qué medidas tomarán.
El problema surgió el lunes cuando Cristina Kirchner firmó un decreto en el que prorrogaba por otros 60 días el sistema de sesiones virtuales del Senado. Ese decreto fue llevado al recinto el miércoles: el oficialismo se impuso con 41 a votos a favor, contra los 29 en rechazo de la oposición.
Pero JxC aseguró que el decreto modifica el reglamento de la Cámara y que por eso debía ser aprobado por una mayoría calificada de dos tercios. Acto seguido, denunció que la sesión era ilegal y se retiró, advirtiendo que recurriría a la Justicia para impugnarla.
“La vía de la judicialización no les va a dar resultado porque nuestro protocolo está avalado por la Corte Suprema. Y no se necesitan dos tercios para aprobar ese decreto”, señalan en el oficialismo, en alusión a la resolución con la que el máximo tribunal emitió en abril para contestarle a Cristina la consulta sobre la “legalidad” de las leyes aprobadas virtualmente.
Pero desde JxC apuntan que el reglamento actual de la Cámara fija que cualquier apartamiento debe ser aprobado por dos tercios. “La disposición diferente de los minutos de cada orador, que se modificó con la virtualidad, ya es un apartamiento de reglamento, lo mismo el quórum no presencial. Y eso debe ser aprobado por dos tercios”, reitera Naidenoff.
Además, reclaman que Cristina firmó el decreto de renovación del protocolo “unilateralmente” sin consultarlos, a diferencia de las veces anteriores.

Cristina Kirchner en el Senado. Foto Lucia Merle
El primer protocolo se aprobó por unanimidad, después de un encuentro entre Cristina Kirchner, Naidenoff y el presidente del bloque del Frente de Todos, José Mayans. La segunda y última reunión que la oposición tuvo con la presidenta de la Cámara desde que empezó su gestión. Para la segunda prórroga, Cristina renovó sin aviso pero después de un cruce de comunicados, retocó el decreto con pedidos hechos por la oposición.
El planteo ahora es similar a lo que ocurrió en Diputados a principio de mes. Allí se saldó con un acuerdo de todos los jefes de bloque con el presidente de la Cámara, Sergio Massa.
La oposición del Senado pide lo mismo. Sin embargo, la situación es diferente. En Diputados, Massa no tiene mayoría propia y necesita de los demás bloques para avanzar con el tratamiento de leyes.
En el Senado, el Frente de Todos tiene quórum y mayoría propia. De hecho, si JxC considera que el protocolo está vencido no se debería presentar tampoco a las comisiones virtuales y la oposición podría avanzar igual.
De todas maneras, dentro de la bancada oficialista hay quienes advierten que “un Congreso sin oposición” no sería un “buen mensaje para la sociedad”.
La prueba se verá este mismo lunes. El oficialismo tiene previsto convocar a las comisiones de Presupuesto y Asuntos Constitucionales para tratar el proyecto que envió el Ejecutivo para recortar la coparticipación de la Ciudad y pedirle al Congreso que fije el monto que Nación debe girarle para financiar a la Policía.
PDL
Clarín